Descripción

Un soporte a pared fijo está diseñado para sujetar un monitor de manera estable sin posibilidad de ajustar su inclinación, giro o altura. Una vez instalado, el monitor permanece en una posición fija, lo que permite ahorrar espacio y mantener la visualización en una dirección específica.

Para asegurarse de que un soporte es compatible con un monitor, es importante comprobar dos aspectos clave:

Ejemplo: Si el VESA del monitor es 500×300 mm y el del soporte es 600×400 mm, serán compatibles porque las uñas pueden ajustarse a la distancia correcta en horizontal y puede hacerse uso de los múltiples orificios de estas para ajustarla en vertical.

– Compatibilidad del peso: El soporte debe ser capaz de sostener el peso del monitor sin superar su capacidad máxima.